En general, se ha preferido continuar con la estrategia iniciada en el “Plan de Recuperación” del gobierno canario, aprobado según el Decreto 122/2004, de 31 de agosto. Esta actuación se justifica por el bajo número de individuos que presentan las poblaciones reintroducidas en hábitats potenciales, las cuales representan 3 de las 5 poblaciones que aparecen en la isla y en el mundo, por tratarse de un endemismo. Con estos valores la viabilidad de las mismas se vería bastante comprometida. Para ayudar a la conservación de las poblaciones reintroducidas del Lagarto Gigante de El Hierro (Gallotia simonyi), se ha optado por llevar a cabo refuerzos en las poblaciones existentes con individuos provenientes del centro de cría. Se ha elegido esta opción frente a la traslocación de individuos procedentes de la población natural para no interferir en el desarrollo de la misma y por la presencia de una población cautiva bien adaptada a la región, con la cual se obtienen ejemplares para este tipo de restituciones. Una vez estas poblaciones estén consolidadas con los nuevos ejemplares y se conozcan planes de actuación más eficientes, se propondrán nuevos planes de reintroducción. Además hay que tener en cuenta que el mayor o menor éxito del proyecto de suelta dependerá de la eficacia de los programas de mejora del hábitat y control de predadores. Por tanto, entre otros, los refuerzos de nuevos ejemplares deberán ir acompañados de una gestión activa del territorio para mejorar este hábitat potencial y asegurar la viabilidad de las poblaciones. Por otro lado, se sabe que la reproducción ex situ durante periodos prolongados conlleva a la pérdida de diversidad genética, a la depresión endogámica, a la acumulación de mutaciones deletéreas y a una posible adaptación genética a la cautividad. Por ello, se van a llevar a cabo capturas de ejemplares adultos de la población natural existente, los cuales serán llevados al centro de cría y recuperación. Además, para que el impacto de las capturas en la población natural no sea muy marcado, se va a proceder a reforzar la misma con ejemplares del centro de cría. Los individuos elegidos serán adultos que ya han tenido varios ciclos reproductivos, por lo que de esta manera también se favorece el renuevo de material genético en el centro de cría y en la población natural.
Para ayudar a la conservación de las poblaciones reintroducidas del Lagarto Gigante de El Hierro (Gallotia simonyi), se ha optado por llevar a cabo refuerzos en las poblaciones existentes con individuos provenientes del centro de cría. Se ha elegido esta opción frente a la traslocación de individuos procedentes de la población natural para no interferir en el desarrollo de la misma y por la presencia de una población cautiva bien adaptada a la región, con la cual se obtienen ejemplares para este tipo de restituciones.
Una vez estas poblaciones estén consolidadas con los nuevos ejemplares y se conozcan planes de actuación más eficientes, se propondrán nuevos planes de reintroducción.
Además hay que tener en cuenta que el mayor o menor éxito del proyecto de suelta dependerá de la eficacia de los programas de mejora del hábitat y control de predadores. Por tanto, entre otros, los refuerzos de nuevos ejemplares deberán ir acompañados de una gestión activa del territorio para mejorar este hábitat potencial y asegurar la viabilidad de las poblaciones.
Por otro lado, se sabe que la reproducción ex situ durante periodos prolongados conlleva a la pérdida de diversidad genética, a la depresión endogámica, a la acumulación de mutaciones deletéreas y a una posible adaptación genética a la cautividad. Por ello, se van a llevar a cabo capturas de ejemplares adultos de la población natural existente, los cuales serán llevados al centro de cría y recuperación. Además, para que el impacto de las capturas en la población natural no sea muy marcado, se va a proceder a reforzar la misma con ejemplares del centro de cría. Los individuos elegidos serán adultos que ya han tenido varios ciclos reproductivos, por lo que de esta manera también se favorece el renuevo de material genético en el centro de cría y en la población natural.